Texto de Lucía Fdez. Segura recogido en Del ser y otros caprichos.
Recopilar no es crear
Texto de Lucía Fdez. Segura recogido en Del ser y otros caprichos.
Recopilar no es crear
Cuatro años son mucho
Aunque sea mejor decir “cuatro años no son nada”, damos la vuelta a la frase tan manida y afirmemos, hoy que podemos, día 16 de octubre, que “cuatro años son mucho”, sobre todo en este mundo en que todo pasa y nada queda, o eso parece. Nos engañan con ráfagas, inmediateces y eventualidades pero, en realidad, uno de nuestros relojes marca lo que es más perdurable. Hace tiempo escribí sobre “La palabra olvidada”, el blog, ahora elevado a la categoría de página web, que mantiene desde hace justo cuatro añitos Lucía Fernández Segura como empresa cultural nacida de su pura voluntad. A su inquietud se debe, ante todo, la creación de un foro serio para la cultura, enlazado a otros de similares características pero que, en conjunto, permiten salvar de la idiotez imperialista y dominante al lector medio, dígase, el lector que no se conforma precisamente sólo con las noticias de portada de yahoo o que simplemente quiere completar su bagaje de informaciones con otros placeres estéticos. De ese derecho no nos puede privar ni siquiera el reguetón, pongo por caso. En esa cultura de trinchera que define en una reciente entrada Marcelo Cortés en su “Me sé cosicas”, caben espacios como este, un granito de arena en la inmensa playa de internet. En un ámbito, el cultural, que no anda falto de aprovechados, la creación literaria y crítica se hace más necesaria que nunca. En mi caso personal, como creo que no funciona la hemeroteca digital del diario Alerta, resulta que mis pobres y olvidables artículos de la sección dominical “El signo tenue” se salvan únicamente gracias a “La palabra olvidada” que les da un cobijo seguramente inmerecido que agradezco de nuevo. A esta “palabra olvidada” le hace falta crecer algo más, para que seamos muchos más los socios “olvidados” que demos curso por internet a nuestra particular indignación con tantas cosas o nuestro humildísimo aliento estético sobre otras. Vuelvo a desear, como hice hace tiempo, que Lucía Fernándze Segura no se desanime en este esfuerzo y que su proyecto siga gozando de las extrañas delicias de la elegancia, con la generosidad que le permite, por ejemplo, hacerme un hueco en su hermosa página.
Mario Crespo López para el 4º Aniversario de La palabra olvidada
Artículo procedente del blog “Del ser y otros caprichos”. Autora: Lucía F. Segura
Artículo de Mario Crespo para el diario ALERTA de Cantabria.
Fotografía de Paula Teruel
“El pasado es un refugio seguro. El pasado es una tentación constante. Y aún así, el futuro es el único lugar hacia donde podemos ir; si de verdad debemos ir a alguna parte”. Estas palabras del arquitecto Renzo Piano, tomadas de su discurso para el Premio Pritzker, son el pórtico para la entrada hacia esta propuesta a la que invita Paula Teruel (Madrid, 1981), joven fotógrafa que ha presentado ayer sábado, en la Galería Este, una veintena de imágenes en pequeño y gran formato bajo el título de “On the road”. Si es siempre una buena noticia el inicio expositivo de un artista, en este caso la ocasión es aún más interesante si tenemos en cuenta varias circunstancias notables. Tal vez la principal sea que esta exposición es consecuencia de muchos años de indagación fotográfica y de selección creativa que se ha venido nutriendo de muchas y variadas fuentes. Paula, alumna de Pepe Espurz y Alicia Cañas, practica desde hace tiempo tanto la fotografía como el modelaje de esculturas, y constantemente se plantea nuevos retos creativos, aunque hasta ahora su obra no sea muy conocida. Cuando uno conoce a la autora y contempla esta colección, piensa con fundamento que no es casual nada de lo que puede disfrutarse en esta nueva convocatoria de la galería santanderina; detrás de cada imagen late el signo distintivo de quien sabe mirar y es capaz de captar el momento que suele escaparse en medio de la cotidianidad del mundo. Rincones, detalles arquitectónicos o breves escenas habituales suceden aquí y son rescoldos de una memoria aparentemente frágil, que sin embargo se hace materia en la fuerza estética de la imagen. Otra razón sugerente para “On the road” es que Paula Teruel, nacida madrileña pero afincada durante años en Santander, es titulada en Arquitectura Superior por la Universidad Politécnica de Madrid (2007) y actualmente trabaja como arquitecto diseñando proyectos técnico-artísticos. Ya se sabe que ahora es internet la gran plaza pública del conocimiento y allí es donde podemos encontrar rastros de la obra de Paula Teruel, en blogs impronunciables pero reconfortantes, como www.paukf.blogspot.com y www.pkf.tumblr.com. En colaboración con Igor Bertuccio ha creado el proyecto Piarting (www.piarting.com), que aúna diseño, arte y arquitectura. Y acaba de embarcarse en un proyecto denominado “Modus Vivendi” de arquitectura residencial modular (www.modus-vivendi.es). La actividad casi frenética es valor de juventud, necesidad vital, reivindicación personal, y todo lo que hace Paula Teruel viene a enlazar su obra con la de otros colegas suyos que no se han quedado sólo en su actividad profesional, sino que intentan hacer aportaciones creativas en la morada fértil de una visión que no se cansa de indagar. La perspectiva del arquitecto valora los espacios y las características de los materiales que nos han ido conformando desde el inicio de los tiempos. Por eso en esta exposición aparecen piedras y ladrillos, texturas, calles enlosadas, maderas olvidadas y rincones que estábamos a punto de silenciar. En sus fotografías se aprecia el desgaste del tiempo y su enorme dignidad asociada a los años y al olvido: puertas centenarias que se entreabren en la oscuridad, restos de escaleras que algún día fueron a alguna parte, embarcaderos para vivir y soñar, bicicletas apoyadas en paredes por quien se olvidó de su propio viaje, timbres casi inservibles para llamar a nadie o ventanas creadoras de geometrías perfectas que en su artesana simplicidad resumen una historia del arte. Según ha escrito en su bello texto de presentación Lucía Fernández Segura, “Paula Teruel nos brinda la oportunidad de recuperar ese páramo de la imaginación y el recuerdo que perdemos cuando dejamos un lugar”, a través de una serie de fotografías que plasman la “reflexión puntual sobre lo infinito”. De hecho, en sus imágenes se recuperan momentos cotidianos, detalles que parece que pasan desapercibidos pero que forman parte de la realidad del recuerdo. Y acaso también, con ello, la pureza y la fuerza motivadora y milenaria de los aparentemente vulgares ladrillos. Es el problema del tiempo el que envuelve el hecho fotográfico y le da sentido e inquietud. Hasta el 31 de marzo, los interrogantes de Paula Teruel “on the road”.
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