Artículo de Mario Crespo, aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 18 de marzo de 2012.
Presentación de la revista “Turia”
El pasado jueves se presentó en Santander el número 101-102 de la revista turolense “Turia”. El acontecimiento reunió a un nutrido público. De hecho, creo que pocas veces, al menos en los últimos años, se han concitado en un mismo acto tantas personalidades culturales cántabras tan variadas y divergentes. La ocasión lo merecía, ya que “Turia”, además de Premio Nacional al Fomento de la Lectura, es una de las revistas culturales más importantes, consolidadas y longevas de España. Nacida en 1983, y con una periodicidad cuatrimestral, sus páginas se dedican a la narrativa, la poesía, el contacto con autores a través de la entrevista y la crítica literaria. Además, en cada número preparan un dossier monográfico dedicado a un escritor y dan cabida a jóvenes creadores. Se concibe como un espacio de encuentro y pluralidad, como son en sí mismas las creaciones culturales: el medio millar de páginas de este doble número lo demuestra. Una revista hecha en Teruel, tierra de convivencia e histórico contacto entre culturas. La ocasión de presentar el último doble número de “Turia” en Santander venía perfectamente justificada por hechos notables. El principal, sin duda, el homenaje a Gerardo Diego en el 25º aniversario de su fallecimiento. Es prolijo el “cartapacio” a él dedicado, con artículos firmados por los más exiguos especialistas en el poeta santanderino, Bernal, Díez de Revenga, Neira, Bonet, Díaz de Guereñu, Morelli, Siles, Teruel, Gallego, Moga, González Fuentes, Candelas Gala, Lostalé, Sánchez Ochoa y Elena Diego, que introduce, además, unos poemas de su padre. Acompaña este especial una útil biocronología del poeta. Otro recuerdo santanderino en “Turia” es el artículo de Ramón Mandado Gutiérrez sobre Menéndez Pelayo, resumen de la revisión de su figura en el oportuno contexto de su centenario. Además la revista dedica un espacio, en su amplia sección de poesía, a textos de autores cántabros pertenecientes a las últimas décadas de creación poética. Como el director de la revista, Luis Carlos Maícas, reconoció en la presentación, valiéndose de la conocida excusa, no están todos los que son, pero sí son todos los que están, y ello, siendo cierto, es reseñable en una selección de este tipo. Interesa constatar, además, que los cántabros no se leen en un aparte, sino que están integrados en todo el corpus poético que presenta la revista, constatándose, en su propia organización de contenidos, su voluntad integradora. Es obligado citar la publicación en este volumen de un cuento inédito de Álvaro Pombo titulado “La casona” y un capítulo de una novela también inédita de Manuel Gutiérrez Aragón, “Gloria mía”. No he dicho aún que la presentación de la revista encontró en Jaime Siles al adecuado portavoz y comentador. Los organizadores han ido sobre seguro. El reconocido poeta y catedrático de Filología Latina de la Universidad de Valencia, en la actualidad profesor visitante en la universidad de Clermont-Ferrand, es un asiduo de los actos literarios más notables que se organizan en Cantabria, por ejemplo en la UIMP, y siempre es un placer escucharle, tanto por su amenidad como por su desbordante cultura. Don Jaime Siles no sólo es un maestro de la palabra, sino uno de nuestros catedráticos más eminentes, uno de esos profesores en los que parece que se vivifica toda una tradición filológica llena de rigor y amor por la cultura llevada a lección y creación. Pocos conferenciantes podemos escuchar hoy en día que manifiesten tanta pasión y tanta ajustada clarividencia para alumbrar referentes, influencias y datos. Por cierto, uno de los aspectos que de Gerardo Diego destacó Siles fue que su periódico en Santander no era “El Diario Montañés”, sino “ALERTA”, cabecera que siempre dio noticia de sus principales actos y en la que publicó numerosos artículos. Por otro lado, el acto del jueves concitó una variada presencia institucional, respondiendo a los distintos estímulos y auspicios que hacen posible la revista. Estaban el alcalde de Teruel, los directores generales de Cultura de Aragón y Cantabria, un representante de la Diputación de Teruel, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santander y la directora de la Fundación Gerardo Diego. La colaboración entre autonomías y administraciones no sólo es posible sino necesaria e imprescindible, máxime en la coyuntura en que estamos. La revista “Turia” es un ejemplo de integración de esfuerzos en torno a la belleza de la palabra y el misterio de la poesía, que en este doble número se nos ofrece personificado en Gerardo Diego y en tantos creadores e investigadores que le renuevan cada día.










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