Je suis Mupac! We are all Mupac!

Mario Crespo

“¡Todos somos el Mupac!” gritamos a una, como una Fuenteovejuna herida en lo más profundo. Yo lo pongo también en el título en otros idiomas, creo que francés e inglés, para que no sólo nos oigan, sino que nos entiendan allende nuestras fronteras uniprovinciales y también los Erasmus que andan por el campu de los Castros. Que resulta que hay un proyecto para llevarse el Mupac a otra localidad distinta de Santander, seguramente Torrelavega, aunque hay otras candidatas que presentan avales y conformes. Claro, con tanto acuerdo con el Reina Sofía, con tanto anillo cultural, con tanto Centro Botín ocupando lo mejor de la frentera vista de la bahía, con tanta promesa incumplida, con tanto “ahora resulta que los informes técnicos desaconsejan llevar el Mupac al Banco de España”, etc., con tanto río revuelto, en fin, otras alcaldías se han apresurado (más o menos lo de “apresurado”) a postularse, presentando sus edificios conforme normativa museística. A falta de un museo de Prehistoria en cada municipio, que es lo que debería de haber, no me parece mala idea; a falta de 102 museos de Prehistoria y Arqueología, uno en cada uno de los municipios de Cantabria, patrocinados por los mismos constructores que los han ido destruyendo durante décadas, ¿por qué no poner el Mupac en otro sitio distinto de Santander? La comunidad autónoma es rica en reinos de taifas, en cortijos municipales, y no me parece mal que algunos reivindiquen su trozo del pastel patrimonial. Acaso el patrimonio y la cultura atraigan cierta riqueza económica. ¿Será cierto eso de que hay que “poner en valor” el pasado y sus restos? Sin gobierno en Madrid aquí todo el mundo tiene excusa para condurar y contemporizar, bien que torpemente. Habrá que seguir la estrategia de ciertos jerifaltes: esconder la cabeza a la espera de que los problemas se arreglen solos. Total… Al fin y al cabo el Mupac, durante décadas y décadas, le ha importado un pito prerrománico a nuestras autoridades también prerrománicas. No se trata solo de la ubicación ni la envoltura. El Mupac, que cuenta ya, por cierto, con una excelente dirección, ha de ser dotado de personal especializado y suficiente para cumplir sus fines de conservación, divulgación e investigación. Mientras no se entre en el proyecto museográfico ni se reivindique en condiciones la valía incuestionable e internacional de nuestro patrimonio prehistórico y rupestre cantábrico, representado por el Mupac y el conjunto de Altamira y las demás cavidades de la cornisa, todo serán brindis al sol y disputas intestinas entre la capital, la uniprovincia y las autoridades autonómicas. Es precioso colgar una pancarta del balcón del ayuntamiento, hacer declaraciones unos y otros y organizar marchas por la justicia “mupaquiana”. Pero los mismos que ahora tanto hablan del Mupac y hacen suya la reivindicación por su dignidad, llevan décadas o años haciendo bastante poco caso de la cultura y especialmente del devenir de este museo. No hay más que ver cómo están dotados la mayoría de nuestros “centros culturales”. Durante mucho tiempo el Mupac estuvo, por cierto, en los bajos de la sede del Gobierno Regional en Puertochico, derruida hace años para hacer una nueva sede firmada por Moneo. ¿Se acuerdan de ello? En su lugar ahora hay dos solares donde aparcan diferentes privilegiados de esta privilegiada ciudad de privilegiados. Y en lugar de la antigua sede de Bringas se derribó, para construir un horrendo edificio de oficinas públicas oficiales, un espléndido edificio escolar de González de Riancho en la calle Peña Herbosa. ¿Y los que permitieron todos estos desmanes y despropósitos, sin asumir nadie ninguna responsabilidad sobre actos tan indecentes y atropellados, van a guiar a la cultura cantábrica y prehistórica por la senda de la cordura y la sensatez? Lo dudo mucho. Y lo siento sobre todo, créanme, por la memoria de tantos como en su día reivindicaron un lugar digno para la investigación prehistórica y que hoy ya no están entre nosotros. Me da igual lo que piensen los políticos que lean esta columna: la gestión cultural en Cantabria es un erial desde hace bastante tiempo. Ni hay ideas claras a largo plazo ni hay firmeza en la toma de decisiones ni se da el juego suficiente a quienes tienen algo que aportar, fuera de parcialidades y cretinismos. Que el Eterno nos siga cogiendo confesados, porque en esta tierra a quien Dios se la da, San Pedro se la bendice. Pero “je suis Mupac!”.

Posted by La palabra olvidada in : El signo tenue, No hay comentarios

Deja un comentario

  • A día de hoy

    marzo 2017
    L M X J V S D
    « may    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  
  • Han comentado…

  • Cajón desastre (por fecha)

  • Categorías

  • Tags

  • Contacta con nosotros