<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La Palabra Olvidada</title>
	<atom:link href="http://www.lapalabraolvidada.es/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.lapalabraolvidada.es</link>
	<description>Cultura y opinión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 13 Feb 2012 21:49:58 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.2</generator>
		<item>
		<title>Frías tardes de invierno</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/frias-tardes-de-invierno</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/frias-tardes-de-invierno#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 09:45:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Colaboraciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1676</guid>
		<description><![CDATA[Texto de J. Ángel García. Frías tardes de invierno En este día de frío Santanderino, apoyado en una farola de la plaza del Ayuntamiento, con las manos heladas y la nariz roja, observo cómo desde el cielo, lentos y suaves, caen copos de nieve como la fibra de algodón que está en disposición de hilarse. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Texto de J. Ángel García.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Frías tardes de invierno</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En este día de frío Santanderino, apoyado en una farola de la plaza del Ayuntamiento, con las manos heladas y la nariz roja, observo cómo desde el cielo, lentos y suaves, caen copos de nieve como la fibra de algodón que está en disposición de hilarse. Y un niño de nueve años, juguetón y sonriente, levanta su vista y extiende sus manos abiertas para poder atraparlos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por las puertas del Ayuntamiento salen dos concejales frotándose las manos, eso bien podría recordarme a un día de verano.</p>
<p style="text-align: justify;">Imito al niño y mirando hacia arriba me veo a mí mismo un 15 de Enero, allá por el 85, cuando la calzada cubierta por un manto blanco me dio la oportunidad de hacer mi primer y único muñeco de nieve, guardaba en el bolsillo una zanahoria que utilizaría como nariz para aquel gordito de tres bolas  blancas colocadas en vertical, de mayor a menor,  aquí mismo, en esta plaza, frente al Ayuntamiento, junto a otra farola, a la que ahora echo de menos.</p>
<p style="text-align: justify;">Con el frío en el cuerpo comienzo a caminar hacia la Alameda de Oviedo, ajusto mi cazadora, meto las manos en los bolsillos y tapo a la ligera mi nariz con su cuello.</p>
<p style="text-align: justify;">Voy cruzándome con la gente, que a causa de la bajas temperaturas, camina a paso liguero expulsando por la boca humo blanco como trenes de vapor. Unos salen de las cafeterías, algunos entran y, otros, inmóviles, están sentados en la acera, junto a una lata vacía, esperando a que alguien la llene de monedas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya a lo lejos veo las Cuatro Estaciones, allí está, es la misma, junto aquella farola hice mi primer muñeco de nieve, centenaria farola que durante mucho tiempo lució su figura en la plaza del Ayuntamiento, ahora está aquí en la Alameda de Oviedo. Ojala cuaje la nieve, pienso, y aquel niño de la plaza pueda hacer su muñeco, y ponerle una nariz de zanahoria, y tener su propia farola, para no olvidar, lo bien que lo pasó aquella fría tarde de invierno.</p>
<p style="text-align: center;"><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/frias-tardes-de-invierno/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>The artist</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/the-artist</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/the-artist#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 09:24:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[bejo]]></category>
		<category><![CDATA[cromwell]]></category>
		<category><![CDATA[dujadin]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>
		<category><![CDATA[the artist]]></category>
		<category><![CDATA[the oscar]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1671</guid>
		<description><![CDATA[Artículo de Mario Crespo, aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 5 de febrero de 2012. &#160; The artist Ha tenido que ser el cine mudo y el blanco y negro, una obra inaudita en las últimas décadas y un proyecto que debió de coger muy sorprendidos a los productores que acabaron apostando por él. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Artículo de Mario Crespo, aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 5 de febrero de 2012.</p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>The artist</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ha tenido que ser el cine mudo y el blanco y negro, una obra inaudita en las últimas décadas y un proyecto que debió de coger muy sorprendidos a los productores que acabaron apostando por él. Ha tenido que ser una obra con el aroma del viejo Hollywood para recuperar la esencia entrañable del cine entendido como pasión y vida, un espectáculo narrativo en el que no sobra ni falta nada. Una historia bien sencilla, que acaso no resista comparación con algunos títulos conocidos de los años treinta, pero que hoy en día recorre la cartelera como un viento fresco que se lleva la inmundicia de lo manido y del recurso al tópico. Incluso con sus bajones de ritmo y cierta previsibilidad argumental, la película creo que está muy por encima de lo que se ha visto últimamente en las carteleras. Una obra tratada sin más efectos que los que proporciona una fundamental banda sonora (obra de Ludovic Bource) y esa fotografía en blanco y negro que desvela gestos, luces y sombras, con la pureza de lo onírico, lo delicado y, a la vez, lo esencial del sentimiento. “<em>The artist</em>” puede verse en nuestros cines como antesala de los Oscars, premios que acabará acaparando al ritmo de los pasos de claqué que se marcan sus personajes protagonistas, George Valentin y Peppy Miller, a los que dan vida el francés Jean Dujardin y la argentina Bérénice Bejo. Emocionan sus interpretaciones, basadas en una gestualidad que nunca empalaga y recupera maneras que parecen de otra época, cuando la mirada de los actores era capaz de transmitir hondas emociones. Ambos actores están, creo, inmensos ante la cámara. Momentos como el abrazo de la chica al frac colgado o el descubrimiento por parte de Valentin de su propio retrato van a integrar sin duda la pequeña antología cinematográfica del espectador. Junto a Dujardin y Bejo, un conjunto de excelentes secundarios, John Woodman, James Cromwell, Penélope Ann Miller y Missi Pyle, a quienes naturalmente se hace raro ver en una película muda, tan acostumbrados como estamos a verles en otras lides. Pero ahí radica también el guiño del tiempo, aunque sea falsificado a través del cine y de una película de 2011. La historia de “<em>The artist</em>” recuerda otros títulos, como la obra maestra “<em>Cantando bajo la lluvia</em>”. La acción se desarrolla en el Hollywood de los años 1927 a 1932, cuando el declive del cine mudo a favor del sonoro. Numerosas estrellas declinaron o desaparecieron ante la emergencia de nuevas maneras cinematográficas y las exigencias del público. Esa adaptación no era sólo artística, sino también, en buena parte, personal. Los cambios necesarios descubrían las miserias de un mundo ficticio, con nombres propios que se enfrentaban a su propia decadencia individual. Uno de aquellos actores era George Valentin, que bien podría ser un trasunto, incluso en el físico, de Douglas Fairbanks. Valentin goza de fama y éxito. Es la gran estrella que se permite aconsejar a una joven bailarina, Peppy Miller, de la que se acaba enamorando. El éxito que va obteniendo la joven, que nunca olvida a Valentin, contrasta con la decadencia profesional del actor y su propio deterioro personal y familiar. En su propio proceso autodestructivo, acompañado únicamente por su fiel perrillo, el protagonista no es capaz de adaptarse a un mundo cambiante y lleno de voces y se ve obligado a renunciar a mucho de lo suyo. Finalmente, hallará su propia salvación en un amor verdadero que va más allá de cualquier argumento de una vieja película muda. La obra plantea una estructura de vieja película muda: la imagen y la música se completan con la palabra sólo cuando es estrictamente necesario e incluso la banda sonora deja elocuentes silencios acordes con la narración. El director de “<em>The artist</em>”, Michel Hazanavicius, prácticamente un desconocido hasta ahora, ha hecho un homenaje al Hollywood clásico y en su redescubrimiento nos ha colocado ante la propia historia del cine. El reconocimiento internacional y, sobre todo, la sonrisa con la que uno sale de la sala al ver esta película avalan un proyecto cuyo mérito estriba en regresar, acaso durante sólo una hora y media, a lo inolvidable.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/the-artist/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Adenauer, Cossío y Fraga</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/adenauer-cossio-y-fraga</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/adenauer-cossio-y-fraga#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Jan 2012 08:54:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Biografías]]></category>
		<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[conrad adenauer]]></category>
		<category><![CDATA[jose maria cossío]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[manuel fraga]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>
		<category><![CDATA[Tudanca]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1666</guid>
		<description><![CDATA[Artículo de Mario Crespo, aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 22 de enero de 2012. &#160; Adenauer, Cossío y Fraga En estos días en que una de las noticias principales ha sido sin duda el fallecimiento de Manuel Fraga Iribarne, puede recordarse un detalle de su vida que tiene que ver con José María [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Artículo de Mario Crespo, aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 22 de enero de 2012.</p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Adenauer, Cossío y Fraga</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En estos días en que una de las noticias principales ha sido sin duda el fallecimiento de Manuel Fraga Iribarne, puede recordarse un detalle de su vida que tiene que ver con José María de Cossío, en los tiempos en que este era presidente del Ateneo de Madrid, y con la Casona de Tudanca, en concreto en relación con tres cartas del canciller alemán Conrad Adenauer y su familia que, creo, hasta hoy no habían sido publicadas y que allí se guardan a cal y canto. José María de Cossío presidió el Ateneo de Madrid en la época en que Fraga era ministro de Información y Turismo. Obviamente, la colaboración entre ellos fue estrecha, así como el mutuo aprecio. En Tudanca se conservan ocho cartas y dos telegramas enviados a Cossío por Fraga, entre 1960 y 1975, desde los tiempos en que dirigía el Instituto Internacional de Estudios de Clases Medias y el Instituto de Estudios Políticos. Fraga, que llamaba a Cossío “amigo y maestro”, visitó en más de una ocasión Tudanca, una de ellas cuando se inauguró una de las rehabilitaciones del inmueble para acondicionar libros, lo que dio lugar a un jocoso comentario del entonces alcalde del pueblo, algo así como “ahora hay libros, pero ya volverán las vacas”. Entre las actividades que jalonan la presidencia de Cossío en el Ateneo de Madrid figura la conferencia que impartió Conrad Adenauer, canciller de Alemania en 1949-1963. El significativo acto contó con la presencia de los príncipes Don Juan Carlos y Doña Sofía, además del ministro Fraga. El Archivo de la  Casona de Tudanca guarda noticia del acto y de valiosas cartas sobre él. La conferencia fue el 16 de febrero de 1967 bajo el título “Europa y la evolución en el mundo&#8221; (“Europa und die Entwicklung in der Welt&#8221;). Unas semanas antes Adenauer escribía a Cossío desde Bonn: “Le doy las gracias por las felicitaciones recibidas personalmente por Usted y en nombre del Ateneo con motivo de mi nonanogésimo primer cumpleaños. Me he alegrado francamente por ello y aguardo con gran expectación mi visita a Madrid y al Ateneo”. Durante su estancia en España Adenauer visitó El Prado y El Escorial, y se reunió en El Pardo con Franco, que le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Días más tarde, el 21 de febrero, ya desde Alemania, Adenauer escribió a Cossío: “Tras mi regreso a la República Federal, considero apropiado agradecerle una vez más de todo corazón la calurosa acogida que he recibido en el Ateneo de Madrid. Ha sido todo un honor para mí poder hablar en ese venerable lugar a un círculo tan selecto de un tema que a mí y a muchos políticos en nuestro país nos interesa tanto. Me he alegrado enormemente por la comprensión y la aprobación que he encontrado por parte del auditorio. Usted ha sido tan amable de enviarme algunos distinguidos trabajos relativos al arte y la historia española, que representarán un valioso enriquecimiento para mi biblioteca. Por esto reciba Usted mi más sincero agradecimiento. Le ruego, Señor Presidente, transmita también mi gratitud y elogio a sus colaboradores, que se han esforzado en que el acto en el Ateneo haya sido todo un éxito. Con mis mejores deseos y un cordial saludo atentamente, Adenauer”. El anciano político falleció poco tiempo más tarde, el 19 de abril de 1967. Del 16 de mayo se conserva otra carta en Tudanca, dirigida a Cossío desde Colonia-Lindenthal por parte de los hijos de Adenauer: “¡Mi muy estimado Señor Presidente! Nos hemos sentido reconfortados por sus condolencias por la grave pérdida que hemos sentido a causa de la muerte de nuestro padre Konrad Adenauer, por el aprecio de su personalidad y de su trabajo”. Esa conferencia en el Ateneo, hoy olvidada, unió a tres personalidades de nuestro siglo XX, Adenauer, Cossío y Fraga, y la Casona de Tudanca vuelve a ser refugio documental de biografías ya extinguidas. Agradezco a la excelente profesora Paula García Sánchez la traducción de este breve epistolario del alemán que, creo, hoy se publica por primera vez en estas páginas de <em>ALERTA</em>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/adenauer-cossio-y-fraga/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La dorada</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/la-dorada</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/la-dorada#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 15:54:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Colaboraciones]]></category>
		<category><![CDATA[ángel garcia]]></category>
		<category><![CDATA[la dorada]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1662</guid>
		<description><![CDATA[Texto de José Ángel García &#160; La Dorada Cuando la mar golpea con brío sobre el dique de Gamazo en San Martin de Bajamar, un pescador despistado se da su primera ducha bajo la cascada salada formada por el choque que traspasa los límites entre la tierra y el mar. Cuentan los pescadores que salen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Texto de José Ángel García</p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>La Dorada</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando la mar golpea con brío sobre el dique de Gamazo en San Martin de Bajamar, un pescador despistado se da su primera ducha bajo la cascada salada formada por el choque que traspasa los límites entre la tierra y el mar.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuentan los pescadores que salen en busca de la Dorada, que en las noches Santanderinas a altas horas de la madrugada, una estrella se pasea por su costa y por sus playas.</p>
<p style="text-align: justify;">Mientras preparaba su caña, empatando el anzuelo y encarnando una gusana, ante un firmamento estrellado y una oscuridad abandonada, en el frio silencio de una noche embrujada, aquel pescador curtido con el brillo en la mirada, me contó este relato, y aquí cito sus palabras:</p>
<p style="text-align: justify;">Santander tiene una estrella, que aparece de repente, no es fácil verla si solo miras al frente, cuando caminas por Cuatro Caminos con la mirada indiferente.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchos contemplaron meteoros, y alardean de la estrella, pero solo los que la vieron en su mirada llevan, el resplandor de la llama y la belleza de su estela.</p>
<p style="text-align: justify;">Solo en Santander es posible ver, una estrella al caer, me dijo un pescador curtido, que en busca de la Dorada fue.</p>
<p style="text-align: center;"><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/la-dorada/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Exposición de Antonio López</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/exposicion-de-antonio-lopez</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/exposicion-de-antonio-lopez#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Jan 2012 09:44:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[antonio lópez]]></category>
		<category><![CDATA[bilbao]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>
		<category><![CDATA[museo de bellas artes de bilbao]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1656</guid>
		<description><![CDATA[Artículo de Mario Crespo para el diario ALERTA de Cantabria. 8 de enero de 2012. Exposición de Antonio López Después de haberse podido visitar en Madrid, el Museo de Bellas Artes de Bilbao acoge hasta el día 22 de enero una de esas exposiciones que ya quisiéramos ver por Cantabria. Pero las políticas y empeños [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>
Artículo de Mario Crespo para el diario ALERTA de Cantabria. 8 de enero de 2012.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Exposición de Antonio López</strong></p>
<p><a href="http://www.lapalabraolvidada.es/wp-content/uploads/2011/09/100_4621.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-1420" style="border-style: initial; border-color: initial;" title="Mario Crespo López" src="http://www.lapalabraolvidada.es/wp-content/uploads/2011/09/100_4621-247x300.jpg" alt="" width="198" height="240" /></a></p>
<div><span style="color: #0000ee;"><span style="text-decoration: underline;"><br />
</span></span></p>
<p style="text-align: justify;">Después de haberse podido visitar en Madrid, el Museo de Bellas Artes de Bilbao acoge hasta el día 22 de enero una de esas exposiciones que ya quisiéramos ver por Cantabria. Pero las políticas y empeños expositivos acaban favoreciendo justamente la lógica de la economía de recursos y esfuerzos: viájese a la capital cercana más importante y véase lo que en la casa de uno no se tiene, así de sencillo. En fin, el Museo reúne más de un centenar de obras de Antonio López (Tomelloso, Ciudad Real, 1936), pintor que sin ninguna duda está entre los más apreciados del panorama artístico español del último medio siglo. Dejando aparte el mercado y el alto valor de sus obras, el éxito de este tipo de iniciativas demuestra la consideración general que merece el artista, a quien nadie podrá acusar de divo ni de desenvolverse, como tantos otros, como un simple producto de las modas y los intereses de ciertos comerciantes del arte. A Antonio López no le hacen falta las ferias para “triunfar” ni los suplementos culturales para estar en el candelero de lo efímero. A Antonio López, con su apariencia de hombre sencillo y adusto, uno le confundiría perfectamente con un artesano, con un fabricante de cestos que dedica también su tiempo a las faenas agrícolas. Quiero decir que parece guardar en sí mismo la autenticidad, casi perdida en nuestros días, del hombre machadianamente bueno que trata de hacer lo mejor posible su trabajo. Su imagen es su propio arte, hay una consonancia inequívoca entre lo que parece y lo que seguramente sea o trate de ser. He ahí, creo, uno de sus atractivos y lo que, junto con otras consideraciones técnicas, le distingue de muchos otros pintores: la sensación de que no está vendiendo ningún engaño, de que su pintura no es impostura, sino que nace de una preocupación interior que enlaza con lo más profundo de las preocupaciones que todo artista honesto puede tener. Y cuando uno contempla sus obras y su proceso creativo, estas consideraciones crecen exponencialmente. Buen ejemplo de ello fue la película de Víctor Erice “<em>El sol del membrillo</em>” (1992), formidable homenaje al pintor en torno a la (maravillosa y extraña) tortura que le supuso dibujar un membrillo de su jardín, aguardar el buen tiempo, captar la mejor luz, evitar la caída de las hojas y la pérdida de la posición inicial de los frutos. En semejante ejercicio artístico se apreciaba, entre otras cosas, la preocupación de Antonio López por el paso del tiempo y su captación, así como la tragedia que supone no llegar a “atrapar” la realidad en su completa riqueza. En el filme participaba el santanderino Enrique Gran, compañero de López en la Academia de Bellas Artes. La presencia de Gran no era menor. En sus diálogos contrastaban perfectamente los objetivos pictóricos de uno y otro: el simbolismo de Gran, la pulcritud hiperrealista de López. Ambos amigos manifestaban una diferente concepción del arte que la cámara de Erice paseó por el mundo, por cierto, con sobresaliente éxito de crítica. Durante estos días aún pueden contemplarse juntas una buena cantidad de sus obras, entre ellas varias de las inacabables vistas de Madrid que tanta fama le han proporcionado, así como sus piezas escultóricas de inquietante perfección anatómica. Llama la atención el conjunto de obras de sus primeras décadas de vida artística, y, entre ellas, los dibujos de interiores realizados a lápiz, acaso donde con más pasmosa claridad se aprecian su extraordinaria técnica y su voluntad de perfección. ¿Por qué este pintor arrastra una consideración crítica tan positiva, en general? Tal vez porque se dedica a lo que muchos pintores han olvidado y vuelca lo mejor de sí en cada obra y deja que el cuadro tarde lo que tenga que tardar; tal vez porque no se ha mentido a sí mismo con los aires cambiantes de las modas o lo que un determinado crítico escupe en los diarios. ¿Por qué está atestada cada exposición de Antonio López? Acaso porque el pintor aún considera que el proceso artístico, con todas las satisfacciones que proporciona, es uno de los actos más trágicos para el hombre, enfrentado ni más ni menos que al transcurrir de un tiempo que se le escapa en cada calle, en cada retrato, en cada mesa puesta, en cada estancia vacía.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><br />
</strong></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/exposicion-de-antonio-lopez/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La librería San Quintín de Santander cierra sus puertas</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/la-libreria-san-quintin-de-santander-cierra-sus-puertas</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/la-libreria-san-quintin-de-santander-cierra-sus-puertas#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Jan 2012 10:04:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[librería san quintín]]></category>
		<category><![CDATA[libro viejo]]></category>
		<category><![CDATA[rodolfo plana]]></category>
		<category><![CDATA[santander]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1651</guid>
		<description><![CDATA[El pasado 19 de diciembre, el librero de viejo, Rodolfo Plana, cerró definitivamente su librería San Quintín después de un cuarto de siglo en activo. El día 6 de este mes, El diario montañés recogía un artículo sobre el cierre de San Quintín, referente de los lectores y escritores de esta ciudad. La crisis del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: justify;">El pasado 19 de diciembre, el librero de viejo, Rodolfo Plana, cerró definitivamente su librería <strong><em>San Quintín</em></strong> después de un cuarto de siglo en activo.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">El día 6 de este mes,<em> El diario montañés</em> recogía un <a href="http://www.eldiariomontanes.es/v/20120106/cultura/literatura/vendedor-felicidad-20120106.html">artículo</a> sobre el cierre de <em>San Quintín</em>, referente de los lectores y escritores de esta ciudad. La crisis del libro en papel, la situación de la librería (en la calle San Luis) y el estado del edificio que cobijaba el establecimiento son algunos de los motivos que han llevado a Rodolfo Plana a cerrar su librería.</p>
<p style="text-align: justify;">La librería <em>San Quintín</em> participaba siempre en la Feria del Libro Viejo de Santander. Con su cierre, sólo queda un gran referente de libro viejo en la provincia: Carmichael Alonso Libros.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Para los que no le conocemos muy directamente, Rodolfo Plana es el librero que nunca para de leer. Sin embargo, diversos blogs de amigos y algunos artículos de periódicos locales demuestran, una vez más, que un librero de viejo tiene mucho que contar.</p>
<p style="text-align: justify;">Cualquier noticia de este tipo supone, para los que vivimos de cerca el mundo de libro, un golpe a la cultura. Las librerías de viejo, que tan poco se consideran hoy en día entre el público general, son siempre un resquicio de joyas literarias, de ejemplares curiosos y de sabiduría.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><em>La palabra olvidada</em> quiere hacer llegar su despedida a la librería <em>San Quintín</em> con este pequeña reseña.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/la-libreria-san-quintin-de-santander-cierra-sus-puertas/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El diario ALERTA publicará una biografía de Marcelino Menéndez Pelayo</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/el-diario-alerta-publicara-una-biografia-de-marcelino-menendez-pelayo</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/el-diario-alerta-publicara-una-biografia-de-marcelino-menendez-pelayo#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Dec 2011 13:55:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[Eventos]]></category>
		<category><![CDATA[diario Alerta]]></category>
		<category><![CDATA[marcelino menéndez pelayo]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1645</guid>
		<description><![CDATA[El diario ALERTA de Cantabria publicará una biografía de Marcelino Menéndez Pelayo &#160; El diario Alerta de Santander recordará a Marcelino Menéndez Pelayo (Santander, 1856-1912) en el centenario de su fallecimiento  con la publicación de una biografía actualizada. El autor de la biografía, que aparecerá en 52 capítulos semanales a partir del 7 de enero del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><strong>El diario ALERTA de Cantabria publicará una biografía de Marcelino Menéndez Pelayo</strong></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El diario <em>Alerta</em> de Santander recordará a <strong>Marcelino Menéndez Pelayo</strong> (Santander, 1856-1912) en el centenario de su fallecimiento  con la publicación de una biografía actualizada.</p>
<p style="text-align: justify;">El autor de la biografía, que aparecerá en 52 capítulos semanales a partir del 7 de enero del año próximo, es nuestro colaborador <strong>Mario Crespo López</strong>, recientemente nombrado Académico Correspondiente de Cantabria de la Real Academia de la Historia.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta biografía en &#8220;fascículos&#8221;, que estará acompañada de abundante material gráfico, tratará apartados sobre Menéndez Pelayo como su infancia en Santander; su juventud universitaria en Barcelona, Madrid y Valladolid; sus éxitos académicos; sus cargos en la Universidad Central y la Biblioteca Nacional; sus preocupaciones investigadoras; sus simpatías y antipatías políticas; sus relaciones sociales; sus intereses personales; su intimidad epistolar; sus amigos de Santander y sus opiniones sobre Europa y España.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/el-diario-alerta-publicara-una-biografia-de-marcelino-menendez-pelayo/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La caverna</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/la-caverna</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/la-caverna#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Dec 2011 08:59:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[enrique menéndez pelayo]]></category>
		<category><![CDATA[la caverna]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>
		<category><![CDATA[platón]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1638</guid>
		<description><![CDATA[Artículo de Mario Crespo. Incluido en la Colección Efímeros de La palabra olvidada (edición de diciembre de 2011). La caverna Ya no se trata de lo que uno sepa o deje de saber. Ni mucho menos (lo digo ya en el inicio) aquello de lo que puedan presumir estas pobres líneas. El conocimiento es un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Artículo de Mario Crespo. Incluido en la <em>Colección Efímeros</em> de <em>La palabra olvidada</em> (edición de diciembre de 2011).</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>La caverna</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ya no se trata de lo que uno sepa o deje de saber. Ni mucho menos (lo digo ya en el inicio) aquello de lo que puedan presumir estas pobres líneas. El conocimiento es un terreno amplísimo y variado, que nunca se alcanza del todo en casi ningún tema y que, obviamente, puede recorrerse por diferentes caminos, muchos de ellos contrapuestos. La experiencia y la memoria que nos va conformando a cada uno como seres humanos es un cruce de senderos que van enriqueciendo nuestra perspectiva de este paisaje extraño y acumulativo, lleno de planos y contraplanos, que es la vida. Insisto en que no se trata de lo que uno sepa o deje de saber, sino de la capacidad que a veces tanto se prodiga de elogiar la incultura, como si se tratara verdaderamente de un nuevo descubrimiento válido y a todas luces descalificador. Este elogio de la incultura se ve incluso en foros universitarios, donde algunos ponentes se atreven a pontificar sobre un “todo vale” desarraigante y falto de sentido: a final, la búsqueda de una inercia alienante y acrítica. Algunos se precian verdaderamente de no saber nada: los medios de comunicación a menudo ofrecen noticias chorras y comportamientos ejemplares, en este desgraciado sentido. Algunos personajes de los “<em>mass media</em>” son citados precisamente por sus alardes de incultura, para gozo de la comunidad mortal. Internet es un terreno pródigo para quienes fomentan actitudes no muy edificantes, con la ventaja añadida del anonimato. Personas cuya pena no es, pongo por caso, no haber podido optar a determinados estudios, no haber aprendido nada de la vida o no tener demasiado interés por mejorarse y saber cosas, sino hacer alarde de lo que no saben y conformarse con una situación que en apariencia les sitúa en una inferioridad insidiosa. Claro está que la ignorancia también puede ser un territorio cómodo. En un caso extremo, los filósofos, fascinados con su propio ansia de conocimiento, se han encontrado a veces de bruces con la angustia vital, la misma que otros han sufrido por otros caminos. La búsqueda de la verdad no da la felicidad, pero refuerza el sentido de una ética. El ateniense Platón lo narró en su mito de “La caverna”, cimiento simbólico para la comprensión de nuestra existencia. Unos hombres están encerrados en una cueva, encadenados, mirando hacia el fondo de ella, en la que sólo se proyectan unas sombras. Esas sombras no son la verdad, sino sólo un reflejo de objetos y seres cuya existencia ignoran. Un día uno de esos hombres logra desatarse y se atreve a salir de la cueva. Comprueba que los reflejos son sólo restos de la realidad y que existen otros seres. Comprueba, incluso, que la hoguerilla de la oquedad no puede compararse a la gran hoguera que es el sol, que también da sombras. Cuando regresa a la cueva para contar lo que ha visto, para hacer partícipes a los demás su conocimiento, no sólo recibe de sus compañeros incomprensión e intolerancia, sino la muerte misma. El conocimiento se acaba pagando caro. Y además asusta, así de sencillo: “es peligroso asomarse al interior”, dicen. Es mejor dejarse llevar y apenas valorar, sino en la intimidad, lo que este conocimiento nos puede proporcionar, aunque eso implique renunciar a cuanta capacidad de renovación o mejora social pueda proponerse. Todo el conocimiento del mundo está en internet: lo que no sabemos, lo guardamos en ese mundo de virtualidad que tal vez no sea sino una leve sombra inerte, tal vez no sea sino la caverna de los claroscuros. A golpe de ratón hayamos las respuestas que otros han escrito, sin asumirlas ni criticarlas, simplemente aceptándolas como procedentes del gran oráculo de Delfos. Cada uno ocupa su rol en este juego de estrategias y situaciones: el conferenciante es conferenciante, el poeta es poeta, el escritor es escritor y el artista es artista. Y cada uno, adornándose con las falsas flores del triunfo, se llama a sí mismo lo que, en muchos casos, sólo quisiera ser, sin serlo, en realidad. Vanidad de vanidades. Alcanzaremos todos las más altas cimas de la miseria y quizá al final de nuestro viaje sólo hayamos aprendido que hubiéramos necesitado habernos tomado la vida y su conocimiento de otra manera, haber salido de la caverna en la que nos han metido. Naturalmente, puede incluirme el lector en todo ello. El mismo lector que disculpará que rescate estas palabras de Enrique Menéndez Pelayo sobre sí mismo, hoy enteramente olvidadas, las únicas palabras que en verdad valen algo en toda esta columna: “Y tú, ¿qué haces ahí, oscuro y solo? ¿Por qué no has de aspirar al lugar de esos otros, que son ensalzados, que logran aplauso, que gozan en todo su sabor la vida?”. Y mirando a esta tapia se me ocurre a mí responder: &#8211;¿Que qué hago en mi soledad? Pues esto: ver cómo en mi honor las tapias echan flores…<sup>”</sup>.<strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/la-caverna/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Todo vale&#8221; o el poder de lo vulgar</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/todo-vale-o-el-poder-de-lo-vulgar</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/todo-vale-o-el-poder-de-lo-vulgar#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Dec 2011 12:09:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>
		<category><![CDATA[el poder de lo vulgar]]></category>
		<category><![CDATA[elogio a lo mediocre]]></category>
		<category><![CDATA[jose antonio marina]]></category>
		<category><![CDATA[josep playà]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[lo vulgar]]></category>
		<category><![CDATA[lucía fdez. segura]]></category>
		<category><![CDATA[malos escritores]]></category>
		<category><![CDATA[mediocridad]]></category>
		<category><![CDATA[vulgaridad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1627</guid>
		<description><![CDATA[Recopilación por Lucía Fdez. Segura &#160; Referencias: http://www.lavanguardia.com/gente/20100303/53896512718/el-poder-de-lo-vulgar.html http://lanuevafrontera.aprenderapensar.net/files/2011/03/La_vulgaridad01.pdf &#160; El poder de lo vulgar (Josep Playà) Aparece Belén Esteban operada de la nariz y sube la audiencia televisiva. Surge un rapero ex presidiario y lo votan para que compita entre los finalistas para representar a TVE en Eurovisión. Una minoría de estudiantes insulta a un ex presidente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Recopilación por Lucía Fdez. Segura</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p>Referencias:</p>
<p><a href="http://www.lavanguardia.com/gente/20100303/53896512718/el-poder-de-lo-vulgar.html">http://www.lavanguardia.com/gente/20100303/53896512718/el-poder-de-lo-vulgar.html</a></p>
<p><a href="http://lanuevafrontera.aprenderapensar.net/files/2011/03/La_vulgaridad01.pdf">http://lanuevafrontera.aprenderapensar.net/files/2011/03/La_vulgaridad01.pdf</a></p></blockquote>
<p style="text-align: center;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>El poder de lo vulgar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>(Josep Playà)</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aparece <a title="Qué tendrá Belén Esteban" href="http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20091224/53852314617/que-tendra-belen-esteban-belen-esteban-paris-hilton-telecinco-antena-3-jesulin-aragon.html">Belén Esteban operada de la nariz y sube la audiencia televisiva.</a> Surge un rapero ex presidiario y lo votan para que compita entre los finalistas para representar a TVE en Eurovisión. Una minoría de estudiantes insulta a un ex presidente de Gobierno y este les responde con un gesto obsceno. ¿Estamos definitivamente ante la entronización de la vulgaridad?</p>
<p style="text-align: justify;">Lo grave no es que se repitan esos episodios, sino que sean jaleados desde distintos medios. La señora Belén Esteban, que se opera la nariz, es llamada &#8220;la princesa del pueblo&#8221; y logra su &#8220;minuto de oro&#8221; en TV5 el día 18 de diciembre del 2009, a las 23.34 horas, en el programa <em>Sálvame Deluxe</em>, con más de seis millones de espectadores.</p>
<p><img class="alignright" title="La vulgaridad" src="http://www.irreverendos.com/wp-content/uploads/2007/05/imbecil_web.jpg" alt="El 10% restante" width="343" height="243" /></p>
<p style="text-align: justify;">Los ejemplos de una vulgarización que va del lenguaje a la imagen, del frikismo televisivo al populismo político, son habituales. <em>The New York Times</em> alertaba ya en 1972 del aumento del vocabulario vulgar en la televisión. Y hace más de diez años el profesor Fernando Lázaro Carreter se refería a la &#8220;anemia idiomática&#8221; que se traduce en una &#8220;pobreza mental y lingüística&#8221; cada vez más acentuada. Es un fenómeno archiconocido, que nos retrotrae al debate ya antiguo entre la alta cultura y la cultura de masas, entre los apocalípticos y los integrados de Umberto Eco. Pero ahora empieza a ponerse un listón por la parte baja.</p>
<p style="text-align: justify;">Javier Gomá, filósofo y director de la Fundación Juan March, considera que &#8220;una cosa es la vulgaridad entendida como una ruptura entre la cultura de élite y la cultura popular o folklórica, y otra muy distinta la zafiedad&#8221;. Gomá dice que &#8220;no sería justo poner en el mismo plan la actitud zafia y sin valor de un ex presidiario, por mucho que sea en una TVE pública, y por ejemplo una muestra de arte pop como el tomate Campbell de Warhol, que es una obra de arte&#8221;. Para este ensayista, que acaba de publicar el libro <em>Ejemplaridad pública</em> (Ed. Taurus, 2009), existe una vulgarización democrática de la cotidianidad que &#8220;es el resultado del matrimonio entre el igualitarismo, que supone el fin de la jerarquía, y la liberación, que implica la exaltación de la espontaneidad, y esta es una categoría cultural, exclusiva del siglo XX&#8221;. Por eso, pide un respeto para esta vulgarización, &#8220;pero no para <a title="Cobra en su salsa" href="http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100228/53895394886/cobra-en-su-salsa-television-espanola-big-brother-woody-allen-eurovision-victimas-franco-mila.html">un personaje llamado Cobra </a>que es anacrónico y anticuado&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Los límites entre zafiedad/grosería y vulgaridad/populismo no están claros. Cuando al principio de <a title="Llega Gran Hermano y la polémica (2000)" href="http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/2000/06/18/pagina-6/34068764/pdf.html" target="_blank"><em>Gran Hermano</em> se planteó ese debate</a>, surgieron algunos defensores, como el filósofo Gustavo Bueno, que veían en ese programa un laboratorio de conductas sociales y reacciones psicológicas. Bueno desviaba el debate hacia otros derroteros: &#8220;No se puede creer que los ciudadanos se formarán a base de canciones de Sabina&#8221;, para denostar otras formas de la cultura popular procedentes del ámbito progresista. Pero una década después, el filósofo ya no quiere saber nada de <em>Gran Hermano</em> y parece que sólo su presentadora Mercedes Milà lo sigue defendiendo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero hasta qué punto puede extenderse ese concepto de la vulgaridad a políticos como Aznar o Berlusconi, o Alfonso Guerra y Leire Pajín cuando entran también en el terreno de las descalificaciones. Hace dos años cuando <a title="Chikilicuatre elegido para ir a Eurovisión (2008)" href="http://www.lavanguardia.es/gente-y-tv/noticias/20080309/53444173075/el-publico-elige-a-rodolfo-chikilicuatre-y-su-chikichiki-para-representar-a-espana-en-eurovision-tve.html">Chikilicuatre, un invento de la factoría de Andreu Buenafuente, se presentó a Eurovisión</a> se habló del auge de los frikis, pero ahora comparado con John Cobra se ve como una propuesta transgresora.</p>
<p style="text-align: justify;">Jordi Costa, periodista y crítico de cine, ve la cuestión con otros matices. &#8220;El Cobra es un microfenómeno que surge de internet y se cuela en una gala de TVE saltándose los filtros, porque TVE había desestimado antes a Karmele Marchante, pero no se dio cuenta de esa otra intoxicación&#8221;. Para Costa, comisario de la exposición <em>Cultura basura: una espeleología del gusto</em>, &#8220;hasta cierto punto es gratificante que se introduzca un factor de desorden en un espacio tan previsible como Eurovisión, que es completamente kitsch y basura. De hecho el ganador es como una porcelana de Lladró que representa un canon estético horroroso&#8221;. Otra cosa, añade, es que Cobra presenta &#8220;una ideología y unas maneras preocupantes&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">El profesor Fermín Bouza escribía ya en la <em>Revista de Occidente</em> (2001) que no tenía sentido la polémica sobre los medios de comunicación como principales inductores de esa nueva cultura basura. Por el contrario, lo atribuía a una triple confluencia comercial, ideológica y cultural. Por un lado, existe el complejo sistema comercial que rodea a los medios de comunicación, donde funciona la conexión audiencia/publicidad/contenidos. A ello se suma, según Bouza, una cierta filosofía espontánea que se sustenta en un pesimismo histórico de largas raíces y una pérdida de las claves comunitarias (desaparición de comunidades vecinales, políticas, culturales, sindicales) que favorece la búsqueda del otro perdido en la soledad urbana. Y la prensa rosa, la televisión e internet lo &#8220;explotan adecuadamente contándonos la vida de los otros&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero Bouza nos redime al considerar que la novedad ahora es que &#8220;lo sabemos casi todo de nosotros mismos, incluso nuestra desolación de mirones solitarios, de pesimistas antropológicos, de víctimas de un sistema implacable de ventas eficientes. Lo sabemos y jugamos. Ahora comienza a aparecer claro el estatuto ludens del hombre de principio de siglo&#8221;. Es decir, el autor plantea una &#8220;semiaceptación de la basura&#8221; por parte de ese &#8220;nuevo y perverso jugador&#8221;. A pesar de todo, en su ensayo <em>Cultura y gusto al inicio del siglo XXI: sociología de la basura</em>, expresa cierta incomodidad a título personal y añora una vuelta al pensamiento crítico.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra aparente novedad, que no lo sería, es el papel de los políticos, tanto en su lenguaje como en sus actitudes. Javier Gomá denuncia el caso de los políticos que muchas veces diferencian entre su dimensión pública, donde predican la ejemplaridad, y su vida personal, donde siguen un lenguaje propio de la liberación, y consideran que en ese apartado pueden hacer lo que quieren. &#8220;Es lo que pasa con Berlusconi, que aspira a la ejemplaridad pero luego lleva una vida privada poco ejemplar. Es verdad que tiene derecho a su vida privada, pero en términos morales no puede haber contradicciones. Si las hay se enfrentará a su propia conciencia, pero el ciudadano detecta también esas falsedades. Esa doble moral provoca estragos&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay quien añora una recuperación de la autoridad para frenar la banalización. Pero Gomá recuerda que &#8220;la revolución de los 60 y 70 no tiene precedentes ni marcha atrás, ha cancelado las sociedades jerárquicas y el principio de autoridad. Una vez desautorizado el principio de la coacción sólo queda la vía de la persuasión&#8221;. Si un hijo no reconoce en su padre una cierta ejemplaridad no le concederá autoridad. Y lo mismo podemos decir de profesores y políticos. &#8220;Después de la liberación dice Gomá debemos afrontar la emancipación, pero ese cambio de mentalidad no va a ser para ese lunes&#8221;.</p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-1627"></span><strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>La vulgaridad</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>(José Antonio Marina)</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El corazón humano está tironeado por dos tendencias. Una es ascendente, laotra, descendente. Aquella nos impulsa a la excelencia; esta, al adocenamiento. Una,a la distinción; otra, a la vulgaridad. Ortega señaló, en los años veinte del pasado siglo,el peligro de una epidemia de vulgaridad. En este momento, parece otearse unrecrudecimiento de esta enfermedad, como señalaba hace unas semanas Josep Playà en un artículo titulado “El poder de lo vulgar”, publicado en LA VANGUARDIA.</p>
<p style="text-align: justify;">La palabra “vulgaridad” procede de “vulgus”, que significa pueblo, pero, alcontrario que el término “popular”, ha adquirido un significado peyorativo. Algo parecido le ha sucedido al término “ordinariez”, que significaba “lo que es común” y ha acabado significando grosería o zafiedad. Una primera manifestación de vulgaridad esel rechazo de las normas de urbanidad, que han sido establecidas para amortiguar las asperezas de la convivencia. Otro tipo de vulgaridad más grave es la sentimental. La padecen aquellas personas carentes de refinamiento, que sólo entienden sentimientos muy toscos. Estos dos tipos de vulgaridad, sin duda desagradables, pueden tener su origen en una falta de educación. Lo malo es cuando se vuelven altaneras e intentan justificarse. Entonces dejan de ser simplemente molestas, para convertirse en un peligro.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay un modo de vida noble y un modo de vida vulgar. El noble reconoce la excelencia, la admira e intenta realizarla. El vulgar no cree que exista esa excelencia, no admira a nada ni a nadie, piensa que todos somos iguales en todo, y está muycontento de ser como es. El noble, decía Ortega, se exige siempre más. El vulgar, en cambio, puede decir una frase que es el compendio de la vulgaridad: “No me arrepiento de nada”. Esta vulgaridad ensoberbecida es la que me parece peligrosa, porque con frecuencia se alardea de ella como si fuera el ideal democrático. Es verdad que la democracia se basa en la igualdad de las personas, pero sólo respecto de sus derechos fundamentales. En todo lo demás, una democracia rigurosa debe ensalzar la calidad, el mérito, el esfuerzo, la generosidad, la distinción.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay dos ideas de la democracia, que derivan de dos tradiciones, la inglesa y la francesa. La revolución francesa consideró que había que abolir la aristocracia, porque todos somos pueblo. La inglesa consideraba que todos somos aristócratas, y debíamos ser tratados como tales y comportarnos como tales. Esta me parece la democracia valiosa, que es un modo noble y exigente de vida. ¿No se basa acaso en la dignidad de todos los seres humanos? “Dignidad” era un título de nobleza, que confería derechos y exigía un comportamiento adecuado. La gran creación ética fue reconocérsela a todos los humanos. La dignidad es lo contrario de la vulgaridad, porque es  reconocimiento y reclamación de calidad. Los sentimientos adecuados a ella son el respeto y la admiración. Respeto por todos, y admiración por los mejores, por los “aristós”, decían los griegos. La admiración es el sentimiento con el que reconocemos la grandeza. Una sociedad que no admira, o que admira mal, es decir, a personas que no lo merecen, sufre un encanallamiento que empequeñece su vida. Esta es la vulgaridad que me preocupa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/todo-vale-o-el-poder-de-lo-vulgar/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Número 98 de &#8220;Peonza&#8221;</title>
		<link>http://www.lapalabraolvidada.es/numero-98-de-peonza</link>
		<comments>http://www.lapalabraolvidada.es/numero-98-de-peonza#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Dec 2011 09:50:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La palabra olvidada</dc:creator>
				<category><![CDATA[El signo tenue]]></category>
		<category><![CDATA[la palabra olvidada]]></category>
		<category><![CDATA[mario crespo]]></category>
		<category><![CDATA[peonza]]></category>
		<category><![CDATA[peonza 98]]></category>
		<category><![CDATA[revista peonza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lapalabraolvidada.es/?p=1622</guid>
		<description><![CDATA[Artículo de Mario Crespo aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 18 de diciembre de 2011. &#160; Número 98 de &#8220;Peonza&#8221; &#160; No suele recabar la atención periodística que merece, a no ser que organicen sus promotores alguna presentación concreta, un nuevo número de la revista “Peonza”, decana de las revistas españolas dedicadas a la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Artículo de Mario Crespo aparecido en el diario ALERTA de Cantabria. 18 de diciembre de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
</blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Número 98 de &#8220;Peonza&#8221;</strong></p>
<p><img class="alignright" style="border-style: initial; border-color: initial;" title="Peonza nº98" src="http://4.bp.blogspot.com/-bWUy7DFLb74/TsEZ4j0ybbI/AAAAAAAABaQ/f8U0iFHg0Gk/s1600/Peonza%2B98-1.jpg" alt="Nº 98 de la revista &quot;Peonza&quot;" width="267" height="403" /></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<div style="text-align: justify;">No suele recabar la atención periodística que merece, a no ser que organicen sus promotores alguna presentación concreta, un nuevo número de la revista “Peonza”, decana de las revistas españolas dedicadas a la Literatura Infantil y Juvenil, editada por la Asociación Cultural Peonza, con un equipo de redacción formado por Ainara Bezanilla Orallo, Encarnación Espinosa Astillero, Javier Flor Rebanal, Javier García Sobrino, Juan Gutiérrez Martínez-Conde, Diego Gutiérrez del Valle, Paciano Merino Merino y José Luis Polanco Alonso, con la colaboración de Francisco Díaz Herrera, Joaquín Martínez Cano y Yexus. Todos ellos están estrechamente vinculados al ámbito educativo, que es en el que más fruto obtienen sus reflexiones y propuestas. Aparte de sus suscriptores, la revista recibe en la actualidad la ayuda de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Santander y puedo afirmar que se trata de uno de los empeños culturales más prolíficos, longevos y sensibles que las instituciones públicas pueden apoyar. Conviene recordar que la Asociación no sólo edita esta publicación periódica, sino que ha acometido varios libros de gran utilidad para introducirse en el complejo mundo de la literatura infantil y juvenil (entre ellos, “<em>Apuntes de Literatura Infantil. Cómo educar en la lectura</em>”, Alfaguara, 1994; “<em>El rumor de la lectura</em>”, Anaya, 2001; o “<em>Cien libros para un siglo</em>”, Anaya, 2004), además de organizar talleres de ilustración con la Fundación Marcelino Botín y promover el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Cantabria (en el que fue inolvidable la presencia del ilustrador Quentin Blake en 2005). Desde los tiempos en que prácticamente llevaban a la imprenta un folleto hasta estos volúmenes preciosos que son un verdadero homenaje a la literatura a la que menos atención suele prestarse en los medios han pasado un cuarto de siglo. “<em>Peonza</em>” nació en diciembre de 1986 como boletín de literatura infantil, dentro de un Programa del Ministerio de Educación orientado a apoyar los recursos pedagógicos de las escuelas unitarias rurales. Tres años más tarde la revista pasó a incluirse como separata de la desaparecida revista educativa “<em>Quima</em>”, hasta que empezó a editarse como publicación autónoma.</div>
<div>
<div style="text-align: justify;">Este número 98 se inicia, en su editorial, con una mala noticia: la desaparición de la cabecera “<em>Educación y Biblioteca</em>”, una más entre las revistas dedicadas a la literatura infantil y juvenil que han cerrado en los últimos años. Resulta penoso que una iniciativa tan espléndida desaparezca, para vergüenza de quienes estaban más implicados en su mantenimiento y pérdida sensible para el ámbito bibliotecario en la educación. Acaba el editorial con un aviso para navegantes: “Lamentamos la indiferencia generalizada, la miopía que campa por doquier –la de editoriales y librerías, la de maestros y bibliotecarios, que no hemos apoyado a la revista como merecía—, y la incapacidad de nuestros políticos para preservar lo realmente valioso escudándose en la crisis económica”. En cuanto a los artículos, José Luis Polanco escribe sobre libros ilustrados, Paciano Merino sobre la lectura como ejercicio de desarrollo y mantenimiento, Juan Gutiérrez sobre Lorenzo Goñi en su centenario y Ainara Bezanilla sobre la lectura y su aprendizaje. Le revista incluye una entrevista al escritor Ricardo Gómez y otra al ilustrador Roberto Innocenti, con una generosa selección de obra y una reflexión de Juan Gutiérrez sobre la casa como “testimonio del paso del tiempo”.  La sección “Entre biñetas” incluye un trabajo de Pepe Gálvez y Norman Fernández sobre “Makinavaja”, de Ivá. Como siempre, el lector encuentra las oportunas secciones de noticias y reseñas bibliográficas.</div>
<div id="yui_3_2_0_1_1324201541746108" style="text-align: justify;">Aprovechando estas líneas sobre el último número de la revista, y la dramática situación que ha planteado en su editorial sobre la desaparición de varias revistas en los últimos años, vuelvo a proponer otra idea que en su día también expuse en esta misma columna. La Asociación Cultural Peonza debería ser firme candidata a obtener el Premio Nacional de Fomento a la Lectura que desde 1994 convoca el Ministerio de Cultura para valorar el trabajo de aquellas instituciones o entidades que hayan desarrollado una labor destacada de promoción de la lectura. Se uniría así la revista a otras publicaciones como “<em>Clarín</em>”, “<em>Turia</em>”, “<em>Platero</em>”, “<em>Revista de Libros</em>”, “<em>Leer</em>” y “<em>Urogallo</em>”, que son cabeceras indispensables para conocer la cultura literaria española de las últimas décadas. Creo que la Dirección General de Cultura de nuestro Gobierno de Cantabria podría elevar la propuesta, que en cualquier caso está avalada por una trayectoria admirable, y contribuir al reconocimiento de esta cabecera que forma parte ya de nuestro patrimonio más valioso.</div>
<p><strong><br />
</strong></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lapalabraolvidada.es/numero-98-de-peonza/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

